La calidad de los repuestos no es un lujo, es una cuestión de seguridad, fiabilidad y ahorro a medio plazo para el cliente. A Dyrveco le interesa educar al conductor en que cada pieza que se monta en su coche tiene impacto directo en cómo frena, cómo se agarra al asfalto y cuánto dura el motor.
Seguridad en cada kilómetro
Un repuesto de calidad cumple normas y pruebas que garantizan que funcionará correctamente incluso en situaciones de emergencia, como una frenada fuerte o un viaje con altas temperaturas. En cambio, las piezas baratas o falsificadas pueden fallar antes de tiempo y comprometer la estabilidad, los frenos o la dirección del vehículo.
Durabilidad y rendimiento del vehículo
Los recambios originales o equivalentes de calidad están fabricados con materiales mejores y ajustados a las medidas exactas del modelo, por lo que se integran perfectamente con el resto de componentes. Eso se traduce en menos averías, menor desgaste del motor y un funcionamiento más suave y eficiente del coche.
Ahorro real frente a lo “barato”
Aunque un repuesto de calidad pueda tener un precio inicial algo más alto, suele durar mucho más tiempo y reduce el riesgo de averías encadenadas que obligan a volver al taller. En cambio, montar piezas genéricas de baja calidad acaba saliendo caro: se cambian antes, pueden dañar otros componentes y, en ocasiones, incluso provocan accidentes.